La guitarra y su existencia

Como digo en mi libro “ Vademécum del guitarrista flamenco”, la existencia de instrumentos de cuerda se remonta a tiempos muy pretéritos. El gran maestro D. Manuel Cano (q.e.p.d), catedrático de guitarra flamenca en las Universidades de Córdoba y Granada, relaciona en su libro “La guitarra” el origen de la misma con el mito del caparazón de la tortuga como caja de resonancia, con dos puntos de apoyo y sujeción para las cuerdas, las cuales procedían de tripas de animales (todo esto se encuentra en las fábulas griegas).

Con posterioridad, egipcios, fenicios y tartessos demostraron ser más expertos en la invención y construcción de instrumentos, además de excelentes músicos. Aun así, no existe la certeza sobre quienes fueron sus inventores. Unos historiadores nos hablan de que procede de la cultura “grecolatina-cristiana”, y otros de la cultura musulmana. Respecto a este tema, contamos con dos teorías:

     1ª – Por un lado, tenemos a la “kithara” de Oriente Medio, introducida en Europa por los griegos con el nombre de “citara”.

     2ª- En cambio, otra teoría nos dice que procede del laúd, que llegó a la Península Ibérica con los árabes. En aquellos tiempos, el laúd era uno de los instrumentos más comunes en los pueblos de Oriente Medio, donde había alcanzado su mayor desarrollo en las culturas egipcia y persa. No obstante, fueron los árabes los que se apropiaron y asimilaron el instrumento como propio con el nombre de Al-ud, introduciéndolo en Europa allá por el siglo VIII con la invasión de la Península Ibérica.

Después, con la dominación árabe, surgieron nuevos instrumentos semejantes al laúd, como la mandora o guitarra morisca de tres cuerdas, que alcanzó gran popularidad, aunque terminó desapareciendo de España y casi toda Europa.

Conclusión

Si partimos de la base de que los árabes fueron herederos de la ciencia helénica, asignar la paternidad del instrumento a uno u otro pueblo, no sería exacto ni justo.