DE VUELTA A LA RUTINA

          Ayer, después de 100 días morando en el campo, alejado del mundanal ruido y virus canalla, vuelvo a mi domicilio junto a mi familia como un extraño. Eso sí, vuelvo con muchas ganas de retomar mi “rutina”, que es la de estar con mis gentes, alumnos y amigos, y con el temor de que se vuelva a romper por la falta de responsabilidad de nefastos políticos y ciudadanos conformistas, pues, adoro mi trabajo en la enseñanza – el sitio donde me hayo a mí mismo – de ahí que me fastidie mucho cuando me rompen los planes.

MI NUEVAS INCORPORACIONES A LA ACADEMIA DE GUITARRA FLAMENCA

                 Hoy quiero hablaros de los nuevos e ilusionantes proyectos que traemos en las “alforjas camperas”, que no tienen nada que ver con las formas y maneras de los problemas de la educación y la formación generalista.

                 Son muchos los alumnos nuevos que inician este camino bonito y difícil del aprendizaje de la guitarra “flamenca añeja”. Todos ellos vienen a la academia con mucha ilusión, y eso hace que me motive en conseguir que se sientan satisfechos desde el principio.

                Este curso tiene modificaciones por motivos obvios: los alumnos serán agrupados por niveles y en número no más de ocho; tendrán acceso a la Web de la academia online y tutorías por WhatsApp, además de una clase en directo por videoconferencia.

                Estas son las medidas que la dirección de la academia ha tomado, las cuales creemos van acordes a la situación actual y que fueron decididas hace ya más de un mes, cosa que no hemos visto que se haga en los colegios respecto a la enseñanza primaria o segundaria. (Permitirme que diga que ahora es el momento de modificar nuestro sistema educativo puesto que es inviable que un niño pase tantas horas en el colegio si no hay competitividad y encima predomina la parte económica. Esto, sin hablar del número de alumnos por clase, que, con pandemia y sin pandemia, es una barbaridad.

NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO

                 El sistema de aprendizaje actual procede de la revolución industrial, pero, hoy día, los niños aprenden de otra manera bien distinta porque el sistema actual les aburre y agobia; de ahí que haya tanto fracaso escolar, y niños de los mal llamados “híper-activos”. (Es mi opinión)

                 En definitiva, como modesto maestro de música, creo que los profesionales de la educación no deberían dejar pasar la oportunidad de hacerse escuchar, pero, desgraciadamente, – puede que por falta de vocación – lo que impera entre ellos es un silencio notorio, mientras que los que nos gobiernan y desgobiernan, se lavan las manos como Pilatos.

                  No obstante, lo peor es que todos presentimos de cierta manera lo que va a ocurrir sin que tampoco hagamos nada para impedirlo.

                   Mientras tanto, continuaré con las obras de mi nuevo “estudio campero”, por si las moscas, mosquitos y moscones….